martes, 7 de octubre de 2008

Siempre vuelve a ocurrir

Resurgi de lo mas profundo del oceano,
nade junto a anguilas y serpientes
hasta que las corrientes me arrastraron a ti,
acaricie tu cuerpo desnudo con los dedos entumecidos
y la torpeza del que lidio durante años con el mar embravecido,
solo necesito secar mi alma al sol para darle uso de nuevo,
hasta tener que volver a romperla junto a las olas
desvaneciondome de nuevo, entre espuma y sal.

Reencuentro

Apareciste en medio de la tormenta
prometiendo cambios en la direccion de los vientos
y me dejaste vagando con el recuerdo del olor de tus vestidos,
regresas con palabras de esperanza para los dos
pero mi alma sigue agitada.
no volveras a golpearla con silencios y desprecio

Sigo cavando

golondrinas negras revolotean en mi cabeza
el silbido del viento me aguijonea las orejas
es un réquiem por quien remplazó su sangre
por vino de mesa y cadenas de favores
siento punzadas en el corazón
y las cuencas de mis ojos se llenan de telarañas
enderezare la pala una y otra vez con mis manos
comprando un poco mas de tiempo
para seguir cavando un agujero en el asfalto
en el lado oscuro del camino.

El frio se impuso

Hago lo necesario para seguir vivo
removiste el mar donde habité durante años
te llevaste el sabor a sal de mi sangre
me dejaste a merced de las corrientes
que tu misma creaste y ahora sacas toda tu disciplina
para frenarme.

Oceanos de lamentos

Barado en la orilla entre algas y arena
azotado por el viento salado
golpeado por el oleaje incesante
dibujo fronteras huniendo cicatrizes
partiste en mi pecho un oceano
y ahora bautizo el lamento
con nombre de mujer